Hoy más que nunca, el cuidado del medio ambiente es una prioridad en todos los sectores, incluyendo la construcción, la agricultura y la industria.
Elegir tubería recuperada no solo significa ahorrar dinero, sino también reducir tu huella ambiental y contribuir activamente a la economía circular.
En este blog te explicamos por qué esta opción es ecológica, responsable y necesaria.
La tubería recuperada proviene de proyectos anteriores o excedentes de obra. En lugar de terminar en vertederos o chatarra, estos materiales se reacondicionan y se les da una segunda vida útil.
La producción de tubería nueva implica:
En cambio, al reutilizar tubería ya existente, se eliminan estos procesos intensivos en energía y emisiones de CO₂.
Cada metro de tubería recuperada es una pequeña victoria para el planeta.
Se estima que fabricar 1 tonelada de acero nuevo emite más de 1.8 toneladas de CO₂.
Al usar tubería recuperada:
Estudios de ingeniería ambiental ya han validado esta práctica como una alternativa baja en carbono.
Muchas zonas rurales están apostando por soluciones sostenibles:
La tubería recuperada es perfecta para este tipo de obras, ya que combina funcionalidad, bajo costo y conciencia ambiental.
Hoy en día, muchas empresas, constructoras y gobiernos están priorizando proveedores con compromiso ambiental.
Si tú eliges tubería recuperada, también estás:
La tubería recuperada no es solo una alternativa económica: Es una decisión ambientalmente responsable que tiene impacto real.
Ahorras dinero, reduces residuos, consumes menos recursos y te sumas a un movimiento de construcción más limpia y consciente.
¿Quieres hacer tu proyecto más sustentable desde el primer metro de tubería?
Te ayudamos a elegir opciones recuperadas que aporten a tu proyecto y al planeta.
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